Movilización de Tejidos Blandos

La movilización de tejidos blandos consiste en movimientos específicos y localizados, que buscan incidir positivamente sobre musculatura y fascia tanto en el plano superficial como profundo según la necesidad. Aunque existen muchas técnicas para movilizar el tejido blando, la mejor opción es un trabajo cuidadoso, sin agresividad, en el que el terapeuta tome en cuenta las características de las restricciones y su extensión y ayude a liberarlas. Esto se logra con movimientos suaves que acompañen la respuesta del área tratada para que se acomode de la manera más fisiológica posible y permita que la microcirculación y la función se restablezcan.

Está indicado en todo proceso en el que se encuentre fibrosis y empastamiento en el tejido conectivo por edema, puntos gatillo, bandas tensas, adherencias, dolores musculo – esqueléticos por restricción fascial entre otros